(Guest Post – Entrada invitada de Miriam Fuentes)
Hola Menchu,

¿Qué tal? Espero que todo vaya avanzando aunque sea poquito a poco.

 

Te escribo para contarte lo que le pasó a mi amigo con el médico hace poco menos de un mes. Más tarde dejaré un comentario en el blog con las últimas noticias del QTS porque creo que ya me lo han concedido y estoy un poco flipando…En fin, a lo que iba. Para ponerte en antecedentes, mi amigo (al que si te parece llamaremos Juan, por ejemplo) trabaja de profesor de natación en un gimnasio; tiene contrato y está todo en regla. Hace casi un mes se cayó del monopatín (por ir de moderno) y se rompió un codo. Nada más caerse fue al hospital donde le hicieron una radiografía y sin llegar ni a tocarle le dijeron que no moviera el brazo durante un par de semanas y después vida normal.

 

Con esa información fue a su trabajo y ahí le dijeron que necesitaban una baja firmada por su médico, lo que aquí llaman “GP” (si meto la gamba en algo, discúlpame, pero con este tema ando un poco perdida). Juan no tenía GP y fue al que mejor le pillaba de casa ese mismo día y allí le dijeron que el procedimiento era el siguiente: en ese momento tenía que rellenar un formulario con sus datos; una vez hecho esto, tenía que pedir una cita para que el médico le hiciese un reconocimiento general para hacerle una ficha; y después tenía que pedir otra cita para que le diese la baja.

 

La intención de Juan era conseguir la baja cuanto antes para poder regresar a España porque allí tiene seguro médico privado y quería que le llevaran allí. Con lo cual, te puedes imaginar que Juan no se conformó con lo que le dijeron e insistió hasta que ya la chica de recepción se metió dentro y después de un rato salió y le dijo: “Ahora mismo el doctor no te puede atender, pero vente a las 4 que tiene hueco. Eso sí, tendrás que traer algo de dinero”. Juan preguntó que cómo que algo de dinero y la chica respondió que sí, que con unos 25 pounds sería suficiente.

 

Un poco a cuadros, Juan volvió a las 4 y efectivamente el médico le atendió y una vez más sin llegar ni a tocarle el brazo, le preguntó que de cuánto tiempo quería la baja. Juan le dijo la fecha (como unas dos semanas desde ese día), el médico la puso y firmó. Y una vez más salió a relucir el tema del dinero. El médico le dijo que eran 25 pounds. Juan le pagó y sin darle ningún recibo ni nada parecido, llevó la baja al trabajo y al día siguiente estaba volando hacia España.

 

Igual yo soy muy ingenua y esto es lo más normal del mundo, pero cuando me lo contó me pareció alucinante. Me hace plantearme qué ocurriría si, ojalá que no, nos pasase algo grave a los que no somos de aquí. Si en España pierdes el derecho a sanidad pública si te vas más de tres meses y aquí está así la cosa… No sé, quería comentártelo por si soy una dramas y la cosa no es para tanto, a ver si tú has tenido alguna situación parecida o conoces a alguien que le haya pasado algo así.

 

Muchas gracias de antemano como siempre por tu tiempo y tu ayuda.

 

Un besazo!

 

Miriam Fuentes.

Me llamo Menchu

Escribo sobre experiencias de trabajo y vida en Reino Unido. La newsletter de From Lost to the Támesis es gratis y en ella comparto mucho más de lo que ves aquí en la web. ¡Únete ahora! Me gustaría conocerte ♥ 

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