Con carne de verbena en Londres

Con carne de verbena en Londres

Afortunadamente Londres vive el jaleo estival y muchas ganas de que vuelva la normalidad en sus barrios. No se han cancelado ninguno de los festivales programados para este verano, a pesar de los recientes atentados. Han demostrado ser un pueblo muy volcado con la convivencia más allá de los medios de comunicación y además, con una respuesta inmediata y contundente. Entre eso y que Londres sabe como divertirse, ya tenemos la tremolina montada. En verano especialmente, la ciudad tiene un sin fin de propuestas para divertirte, conferencias, festivales de todo tipo, multiples opciones y una de ellas es hacer ruta de festivales.

Raro es conocer a nativos de Reino Unido que no toquen algún instrumento, es una cuestión educacional, no son poderes anglosajónicos . Cualquiera que sea tu interés musical en Reino Unido tienes un festival, todo tipo de géneros musicales tienen su girigay. Da la casualidad -que no es tanta- de que muchos de ellos, tienen previsto celebrarse en Londres. No sólo hay festivales de música, los hay de todo tipo y abarcan todas las ramas culturales, la ciudad se torna especialmente interesante. Estos festivales, por supuesto son al aire libre. La mayoría de ellos puedes disfrutar en compañía de los más pequeños, de hecho, por norma general la mayoría tiene una restricción por edad a partir de cinco años, pero gran parte de los espacios están adaptados para disfrutar de ellos con los niños. Son planes que te permiten hacer varias actividades, un día de esos en los que caes como un tablón a la cama después de estar todo el día fuera. Los hay gratuitos y los hay con renombre y vienen grandes bandas, de modo que sube bastante el precio, pero los músicos normalmente te devuelven de algún modo esa inversión, en ocasiones con creces.

¿No tienes plan para tu verano en Londres? aquí van unos cuantos, por supuesto dispones de listados completos con todos los festivales programados para estos meses, estos son unos cuantos programados para el verano 2017 en Londres:

HAMPSTEAD SUMMER FESTIVAL:

Fechas: Del 25 de junio al 2 de julio de 2017.
Lugar: Hampstead.
Entradas: Gratuito.

Este festival es ideal para ir con niños, el barrio de Hampestead se vuelca durante dos semanas con todo tipo de actividades. Puestos de artesanía, comida, actividades circenses, danza, teatro, todo esto se reúne en un barrio con mucha vida. La música corre por parte de los artistas locales. Dispones de toda la programación aquí.

BRITISH SUMMER TIME:

Fechas: Del 30 de junio al 9 de julio de 2017.
Lugar: Hyde Park.
Entradas: Depende del artista y los días, disponibles aquí.

Se trata de uno de los festivales más conocidos de Londres y también uno de los más esperados. Está adaptado para disfrutar con los más pequeños y durante una semana vas a poder disfrutar de atracciones, puestos de comida, bares y un plantel de artistas que este año cuenta con la presencia de Kings of Leon, Green Day, Phil Collins entre otros. Toda la programación, aquí.

CAMPFIRE 2017:

Fechas: 30 junio 2017.
Lugar: Home Farm Glamping, Elstree. WD6 3AZ.
Entradas: Diferentes precios, disponibles aquí.

Los amantes de la aventura y los deportes de riesgo también tienen su cita en la ciudad. Se trata de un festival al aire libre con numerosas aventuras programadas, con posibilidad de acampada. La fogata ofrecerá charlas inspiradoras de reconocidos exploradores que contarán sus agonías y experiencias. También habrá comida, diferentes actividades y música, The Vagaband se anuncian como cabeza de cartel. Los fondos recaudados irán destinados a financiar el proyecto de Transglobe Expedition Trust. Más detalles sobre el evento los tienes disponibles aquí.

COMMUNITY:

Fechas: 1 de julio de 2017.
Lugar: Finsbury Park.
Entradas: Disponibles aquí.

Si lo que te va es el punk y el rock británico aquí tienes tu plan. Este es uno de los festivales que más artistas suele dar a conocer todos los años. Es un festival trampolín para nuevas bandas que se abren paso en el mundo de la música. Los niños mayores de 5 años pueden entrar sin problema, habrá puestos con comida y bebida y también tienes espacios habilitados para comer por si eres de los que prefiere llevarse su manduca. Más detalles sobre el evento, aquí.

WIRLESS FESTIVAL:

Fechas: Del 7 al 9 de julio.
Lugar: Finsbury Park.
Entradas: Varios precios dependiendo del día: Disponibles aquí. 

Uno de los más esperados, este festival reúne durante tres días a diferentes artistas internacionales del Rap y Hip Hop. Este año nuevas figuras se darán cita en este escenario, que cuenta con la presencia de: Calvin Harris, Craig David, Bugzy Malone, Bryson Tiller entre otros. Más información disponible aquí.

LOVEBOX FESTIVAL:

Fechas: Días 14 y 15 julio.
Lugar: Victoria Park.
Entradas: Varios precios dependiendo del día, disponibles aquí.

Este es uno de los más renombrados festivales de música electrónica. Numerosos Dj´s de todo el mundo te van a hacer bailar y disfrutar de las perfromances de artistas invitados. Es uno de los festivales de música electrónica más veteranos, lleva quince años, proyectando y dando a conocer nuevos artistas que dominan a la perfección el género. Si lo tuyo es bailar hasta que te duelan los pies a ritmo de buena música, no te lo puedes perder. Más información disponible , aquí.

CITADEL 2017:

Fechas: Día 16 de julio de 2017.
Lugar: Victoria Park.
Entradas: Diferentes precios, disponibles aquí.

¿Amante del folk, la música independiente, el yoga, la creatividad y la comida? Este es tu festival. Es una de las nuevas propuestas de festival, su primera edición fue hace dos años y congregó a tanta gente que la cita se repite con el mismo éxito. Además de artistas de folk también cuenta con la presencia de artistas que tocan otros palos, como por ejemplo Bonobo que es uno de los cabeza de cartel para este año junto con Foals, Wild Beasts, Laura Marling, Hudson Taylor entre otros. Más información disponible aquí.

WALTHAMSTOW GARDEN PARTY:

Fechas: Días 15 y 16 de julio.
Lugar: Walthamastow.
Entradas: Gratis.

Un festival de música para toda la familia donde poder comer y ver actuaciones circenses, comedia, artesanía, donde también habrá comida y bebida y podrás disfrutar de las actuaciones de Bnegao & Selectores de fercuencia, The Heliocentrics y The ska Vengers entre otros. Más información sobre el evento, aquí.

LONDON YORUBA ARTS FESTIVAL:

Fechas: Día 15 y 16 de julio.
Lugar: Clissold Park, Hackney.
Emtradas: Gratis.

Si tienes alma negra y lo que te van son los ritmos africanos, tu cita es esta. Un compendio de actividades y músicos que muestran la diversidad de culturas africanas donde encontrarás artesanía y comida típica de diferentes países africanos y donde podrás realizar diferentes actividades. Tienes a tu disposición actuaciones de diferentes grupos y Dj´s de Calypso, afrobeat, jazz entre otros estilos musicales. Más información disponible, aquí.

LONFON FILM & COMIC:

Fechas: Del 27 al 30 de julio de 2017.
Lugar: Olimpia Way.
Entradas: Varios precios, por días, para niños y para adultos. Entradas disponibles aquí.

Amantes e interesados en el mundo del comic y del cine con esta temática tienen una oportunidad de oro para desatar su lado más tribal. Este festival reúne a diferentes autores del mundo del comic que además estarán presentes e diferentes eventos, charlas y firmas. Los coleccionistas de comic tienen también su espacio para hacer el agosto o adquirir gangas de comic antiguo. Toda la programación, aquí.

Vivir Londres de festival en festival y tiro por que me toca, es un estupendo plan no lo dudes, además descubrirás una ciudad completamente entregada a la música y otras industrias culturales. Si por un casual pretendieras prefieres disfrutar de los festivales trabajando, aquí un escueto listado de empresas y organizadores que ofrecen bolsas de trabajo para diferentes eventos:

Feestaff: Empleo temporal para eventos y festivales.
Law-Staff: Buscadores de empleo como Staff en UK.
Oasis- Carnival: se encargan de canjear tu entrada al festival por horas de trabajo, no es válido para todos los festivales, pero es interesante.
Festival Medical: Ofertas de trabajo para personal sanitario con presencia en festivales..

Mi yo vehículo

Mi yo vehículo

Estando ya asentada en Edimburgo, llegó la hora de tomar una decisión en cuanto a mi medio de transporte y mi ejercicio físico. Pues bien, ni corta ni perezosa, me dispongo a aunar esos dos dilemas con una maravillosa bici. Eso de ir en bici por la ciudad es algo que una madrileña como yo siempre añora. Además te da un toque cosmopolita que ya es el remate final de todas tus intenciones. Estaba en un país diferente, con una lengua diferente, una cultura diferente, todo diferente y desde luego lo que más me motivaba era hacer cosas diferentes. Usar la bicicleta como medio de transporte era una de las que más me motivaba.

Yo veía circular a los vecinos del barrio de Leith y alrededores, montados en sus bicis, cada cual más bonita y se me caía la baba. Tenían todos un halo de civismo europeo de lo más chic, y yo, empezaba a experimentar con asombro esas cotidianas diferencias entre España y Reino Unido. Esas diferencias que hacen que te descubras diciéndote a ti misma; a ver si es cierto eso de que África empieza en los Pirineos. La mejor opción para comprar una bici, también por aquél entonces, fue hacerlo al más puro escocés, con uno de los proyectos que más ha impulsado el uso de bicicletas en Escocia: The Bike Station. Esta organización recicla, recibe y vende bicicletas desde el año 2002 y además, las tienes de varios precios. Actualmente hay aplicaciones que te indican los mejores recorridos en bici en cualquier ciudad del mundo, pero cuando yo estuve viviendo en Edimburgo, tirábamos de los mapas que te facilitaban en cualquier tienda de venta o reparación de bicicletas. Hoy si te dispones a circular en bicicleta por Edimburgo te aconsejo que le eches un vistazo a Edimburgh Innertube Map. Tienen muy en cuenta los comentarios de los usuarios de bicicletas en la ciudad e incluyen un mapa específico si eres estudiante en Edimburgo.

Por supuesto que viniendo de donde vengo, donde circular en bici es un acto de vida o muerte en muchos casos, me hice con las diferencias en cuanto al reglamento de circulación entre España y Reino Unido, en concreto en Escocia. Me llamó mucho la atención que en Escocia no fuera obligatorio el uso de casco, luego entendí por qué, allí eres considerado un vehículo, el resto son accidentes propios de la circulación, sin más. Lo de circular por la izquierda y estar bien atenta en la diferencia de sentido es algo que, como casi todos, aprendí a base de sustos.

Dispuesta a calcular el tiempo que podría tardar en bici de mi casa al trabajo, cogí mi bici por primera vez para circular por Edimburgo como una más. Tenía absolutamente todo lo necesario para sentirme incluida en ese elenco de cívicos ciudadanos y todo tipo de protecciones. Por supuesto, la bici tenía luces, los frenos funcionaban perfectamente, las ruedas estaban bien y la cadena también. Para tal hazaña, la de montar en bici, me hice con: Un casco, un chaleco reflectante, una rodillera protectora, gomas para sujetar el bajo de los pantalones y a todas estas protecciones y detalles le sumas: el abrigo, el chubasquero y la mochila. Más que una cívica ciudadana del siglo XXI parecía un personaje de Mad Max, pero la idea de utilizar la bici para moverme por la ciudad me gustaba por muchos más motivos.

Enfilada por Leith Walk controlando en todo momento el manillar y circulando por el medio del carril, todo como debía ser, se pone detrás de mi un autobús urbano. Por supuesto el susto fue minino teniendo en cuenta que me esperaba una larga cuesta hacia arriba. Todas las recomendaciones leídas anteriormente no me valieron para nada en ese momento, las pulsaciones a mil por hora, mis piernas a tope de fuerzas, la lengua enrollada en la rodilla. De vez en cuando miraba hacia atrás con cara de pánico y volvía rápidamente la vista al frente, para no mirar demasiado aquella amenaza tan grande que se cernía sobre mi joven cuerpecito. Todo el mundo te advierte de que eres un vehículo más en la calzada cuando montas en bici, pero nadie te dice como sentirte vehículo. Era como en los sueños, que intentas correr y no puedes, pues igual, cuanto más pedaleaba, menos avanzaba o esa era mi sensación.

Cambiaba de marcha y otra vez, pedaleo por allá, pedaleo por aquí esta vez de pie, para dar más impulso y yo con esa inclinación que tenía la cuesta, no podía más. Acostumbrada a los cortos tramos de Madrid por los que utilicé la bicicleta como medio de transporte en un acto de valentía -ya que en Madrid puedes ser considerado muchas cosas, pero en raras ocasiones eres considerado un vehículo si te mueves en bici- ¿Quién me iba a decir a mí que cualquier vehículo, incluido ese autobús iba a respetar mi velocidad y distancia con absoluta normalidad? Yo en aquel momento pensaba en lo joven que era y en lo poco que se debía de estar pareciendo mi cara a la de los felices ciudadanas europeas que montan en bici, con cestita incluida. Debía ser la tercera vez que miré hacia atrás, debíamos ir más o menos por donde cruza Baulfour Street, me di cuenta de que el conductor del autobús se encogía de hombros, en un intento de tratar de comprender esa desesperada carrera que me estaba metiendo cuesta arriba, con cara de pánico. La cuarta vez que miré hacia atrás, ya me di cuenta de las caras de intriga y preocupación de los que estaban sentados junto al conductor. Justo en ese momento descubrí que era un vehículo más en la calzada, una ciudadana europea que utiliza la bicicleta como medio de transporte y el vehículo de atrás, me respetaba, aunque fuera un autobús, ambos podíamos usar el carril. El susto se me bajó de cuajo en cuanto empecé a experimentar el ridículo de aquella situación. Yo, mi maltrecho sentido del ridículo y mi convencimiento ciclista, teníamos que tratar de salir de esa como fuese. En la primera bajada de bordillo que vi, ahí me metí y pude parar frente a un portal, para disimular y asimilar lo que había pasado. Por supuesto, también para coger aire.

Lo que había pasado fue una de muchas diferencias que experimentas en Reino Unido. Muchas de estas diferencias son positivas a favor de su cultura, otras no por supuesto. En este caso esta diferencia te libera y te ayuda a no ir con tanta tensión por la vida. Algo tan lógico como el respeto de las normas de circulación parece relegado a un segundo plano en España. Ni una sola vez recibí un bocinazo, ningún coche me adelantó cerca, nunca sentí que ralentizaba el tráfico aunque a veces yo misma me apartaba por si acaso, era considerada un vehículo más en la calzada y me sentía una verdadera cívica ciudadana europea, afianzada en mi convicción de ciclista urbana. El uso de la bicicleta como transporte es algo que te recomiendo encarecidamente y si tu ciudad lo permite orográficamente hablando, con más razón, sea donde sea. Si puedes utiliza la bici para moverte, son muchas las ventajas. Haces deporte, llegas antes -y si no llueve mucho- puedes disfrutar de tus trayectos por la ciudad sobre ruedas, sin miedo a que alguien abra la puerta de su coche repentinamente.